Hoy tuve, la verdad, un día bastante de mierda. Estuve, desde que llegué del colegio, sola en mi casa.
Tuve mucho tiempo para pensar...
Pensando en el frío, en los abrazos, en el amor y en el pasado.
Me dí cuenta que te extraño...
Me dí cuenta que no quiero volver a tratarte como te traté u.u
Mucha bronca y dolor tenía, y cuando me siento así suelo ponerme ciega.
Lo único que quería era que sintieras lo mismo que yo sentía, esa inmensa traición.
Pero me dí cuenta que te extraño mucho. Los abrazos (en ese entonces hacía mucho frío u.u). Las ganas de verte. Los mensajitos ♥. Los besos, esos dulces que me dabas. El simple hecho de pasar el día pensando en que te había visto y me habías dicho que me querías, que al día siguiente quizás te iba a volver a ver, y te iba a decir que te quería más de lo que yo pensaba.
Pero al final me dí cuenta que fue solo un engaño...
Que tenía suerte de no haber llegado a amarte, que me estabas hiriendo con esas malditas palabras.
Lo único que quería ese día, después de tantos sin verte, era abrazarte, y llorar.
Una vez que pude superar, que pensé que eras un buen chabón, y solo fue algo que no funcionó, veo eso.
Nada que me pueda hacer sentir más mierda.
Ahí me dí cuenta que eras otro más, que no eras ninguno en especial.
Fue.-