“¿Cómo hago cuando estoy sola en mi casa y tengo ganas de abrazarte? ¿Qué hago cuando siento que no te intereso nada? ¿Cómo hago? ¿Cómo hago cuando se que sos todo lo que tengo? Si me quisieras una milesima parte de lo que te amo, seria feliz.”
11 may 2012
No sos la talla de tu sostén ni sos la anchura de tu cintura. No sos el color de tu pelo, el color de tu piel o el color de tu lápiz de labio. No te definís por la cantidad de atención que obtenés de los hombres o de las mujeres. No sos el número de lagartijas que podés hacer ni el número de calorías que comés al día. No sos tu bigote, no sos el vello en tus piernas, no sos ese diminuto vestido rojo. No sos el amalgama de estas cosas. Sos el contenido de tu personalidad. Sos las ambiciones y los sueños que tenés. Sos las cosas con las que sonreís y las palabras que decís. Sos los pensamientos y los sentimientos que tenés. Sos hermoso y deseable por el brillo de tu vida que te lleva a hacer que todo valga la pena. Sos hermoso no por la complexión de tu cuerpo, sino por el volumen del alma que llevás dentro.
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