4 abr 2023

Interminablemente.

Ahora sé por qué no te digo las cosas JA

Porque ante eso huís. Cuando te digo lo que realmente pienso o siento, no me respondes más. Te borras.
Y osaste decirme cobarde... 
Cobarde vos, que mis palabras te entran por un oído y te salen por el otro. 
Cobarde vos, que no tenés la capacidad de decirme que no, y no escabullirte en la doble tilde azul.

Me quisiera quedar con mi dolor y poder cerrar la herida. Pero tu manipulación me puede.
Te metiste tanto en mi cabeza, no encuentro recoveco en que no estés.

No dejo de pensar que pretendía ya no exponerme a situaciones así.
Que di vuelta mi vida solo para volver a caer.
Que entregué una vez más mi vulnerabilidad, me abrí, me despellejé para permitirte entrar en mí, y rompiste todo, de una forma en que nadie había tenido el coraje de hacerlo antes.

No suelo ser así, pero ojalá te vaya como el orto.
Ojalá no puedas nunca más pensar solo en vos.
Ojalá se te apague la voz que usas para retorcer pensamientos.
Ojalá te despiertes un día, roto de dolor, necesitando el consuelo que únicamente podés encontrar en mí, y yo no esté más ahí para dártelo.
Ojalá la mires y le digas mi nombre mientras te la coges, porque hizo un ínfimo gesto que te recordó a mí, y se te pudra la momia, y te quedes, como dice el dicho, sin el pan y sin la torta.
Que solo encuentres personas que te usen, que usen tu cuerpo como si no tuvieras esa mente hermosa, ese cerebro desbordante de tanto, tan lindo y tan atroz.
Que se te caigan todos los pelos de la barba, y no tengas donde esconder tus intenciones.
Que te levantes un día, y te des cuenta que la oportunidad de acompañarnos a transitar la vida se haya ido para siempre. Y seas vos el que en 3, 7, 10 (años, no veces.) se imagine lo genial que podría haber sido no sentarse a ver el cadáver de nuestro amor pasar.

Ojalá te mueras sin haber sentido lo que podrías haber construido conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario